domingo, noviembre 28

23 días después

Dia 0 15-11-2010 Merlo, Buenos Aires


Es domingo. Ayer me hicieron la despedida en casa de mi hermano Carlos. Mucha gente… somos una familia extremadamente numerosa, y eso que faltaban algunos. Mis amigos, únicos y de siempre, por los siglos de los siglos: Adriana, Rubén y Miriam, estuvieron allí.

Hoy: despelote. Abrir y cerrar las valijas a último momento. El “que-me-llevo-que-no-me-llevo” taladrándome la cabeza. Es que con los problemas que hay hoy en día ara entrar en España, no quisiera arriesgarme a no pasar por la aduana a causa de una puta e insignificante aspirina.

Son las cinco de la tarde, y a mis sobrino se les ocurrió traer a sus hijos para saludarme. Son cinco, pero parecen cincuenta, entre los tres y los seis años… van, vienen, corren, revuelven todo… ¡Me quiero ir ya…! Los quiero muchísimo, pero me parece que no es el momento para llenarme la casa de criaturas, no me voy a Ezeiza y vuelvo… caray..¡De allí a España! Bueno, parece que no se dieron cuenta.

Hace un rato Juli se fue a trabajar. Mi hijo querido. Me duele mucho dejarlo aquí, pero bueno, fue su decisión, está muy enamorado, y además quiere probar su vida independiente. Va a tener que aprender muchas cosas acerca de cómo llevar la casa adelante, mantenerse y más. Mi parte racional dice que le va a hacer mucho bien la experiencia. Mi parte emocional, de mamá, sufre como una condenada. Nos abrazamos fuerte fuerte, y lloramos a moco tendido. A causa del trabajo no puede ir a despedirme al aeropuerto. Creo que dentro de todo, es mejor, es menos traumático así, separarnos en la casa, un lugar conocido, y no quedarse a ver cómo me traga la puerta de pre-embarque y nada más…

Bueno, llegó mi hermano Carlitos para llevarme a Ezeiza.Espero no olvidarme de nada importante. Tenía la csa medianamente ordenada y limpia, pero con la invasión infantil, se fue todo al carajo… Bueno, por ahí mis hermanas pueden acomodar algo antes de que regrese Juli, sino se va a encontrar con un quilombito y sin mamá.

Aeropuerto EZE

El avión sale con una hora de demora. Bueno, paciencia. En el aeropuerto no hay WIFI. Me fui a una cabina tipo ciber y puse un mensaje en FB para que mis allegados sepan por dónde ando. Vinieron a acompañarme Carlitos, Elisa y Cristina, y la verdad, es que el tema d ela espera es una “amansadora”. Casi extravío el pasaporte…jeje… Lo único que me faltaba era perderlo. Lo dejé en el mostrador donde me recibieron las valijas, menos mal que al rato de darme cuenta que no lo tenía fui a buscarlo y me lo habían guardado, sino… me quedo en Baires.

Al final, se escucha el llamado para el pre embarque. Allá voy, con mis miedos, mis penas y alegrías, con una valija enorme que no se puede pesar ni medir, y que nadie más que yo puede notar. Si tuvieran que cobrar exceso de equipaje por las maletas emocionales, creo que viajar saldría muchísimo más caro de lo que sale. Me despido de mi hermano, hermana y cuñada. Me hice el firme propósito de lo tirar una sola lágrima, es feo irse llorando. No se si ellos lo hicieron, no quise mirarlos, directamente entré por esa puerta rumbo a la espera de la salida del avión.

Avión Aerolíneas 1

¡Ya estoy en el avión! Después de todos los trámites y papeleos, cómodamente instalada en el Airbus, lado ventanilla, veo a la ciudad de La Plata desde el aire. Millones de lucecitas encendidas siguiendo el diseño de diagonales de la ciudad. Casas y apartamentos de personas que ni se imaginan que por sobre sus cabezas estoy volando dentro de este inmenso pajarraco de acero. Personas que estarán por irse a dormir para mañana levantarse para ir al trabajo, estudiantes preparando sus parciales, ancianos viendo sus televisores… La experiencia de estar pasando sobre sus tejados sin que ellos epan que los pienso, es muy rara. Cada uno tiene su vida, cada uno es actor protagónico de su historia… Mira a mi alrededor, y el avión también está lleno de protagonistas. Cda cual escribiendo, actuando y dirigiendo su propia película.

Como hace más de tres días que no duermo por la ansiedad del viaje, no creo que vaya a ver nada más. Y si, estoy muerta de sueño. Mejor cierro los ojitos.

Avión Aerolíneas 2

Dormí como un lirón. Llevo seis horas de vuelo. En la pantalla de cine del avión están pasando “Sex and the city II” Me acuerdo de mis amigas. Nunca fuimos tan glamorosas como las cicas del film, pero unidas como ellas, si, pese a todas nuestras diferencias. Voy a extrañar a mis amigas.

Nos traen una comida asquerosísima: macarrones pegoteados y una serie de recipientes con queso blanco, queso rallado, cebolla salteada, manteca, algo que parece budín de pan y un sobrecito de glicines y pancitos. Tengo hambre, peor no puedo con esto…¡wákala! Lo único bueno fue el jugo de naranjas… Bueno, dormiré otro ratito…



Día 1 – 16-11-2010 Sobrevolando otros cielos

Sobrevolamos Marruecos. Estamos muy arriba y no se distingue nada, me parece estar viendo el Google Earth más o menos. Sé que es Marruecos porque lo dice la pantalla de TV que está en el avión. Me alucina como se ven los relieves desde arriba, y lamento mucho no haber prestado más atención a las clases de geología, porque me parece estar viendo uno de esos mapas orográficos a los cuales me empeñé en ignorar en el tiempo en que estudiaba. Hubiera podido deducir tal vez, la edad de los macizos que se observan desde el avión, a que tipo de plegamiento pertenecen, o tal vez hubiera podido reconocer mejor los sitios… si tan sólo hubiera prestado más atención. Pero ya se pasó la edad de la escuela, y luego que me baje de este avión, no se si tendré ganas de ir a buscar un libro de geología… Como sea, se ve muy lindo.

Al fin comienza a verse la Península Ibérica, bien, falta oco. Me entregan una tarjeta para completar con mis datos para presentar en la aduana.. Bien, ya está. Ajústense los cinturones, apaguen aparatos electrónicos… Yo sigo con la cámara por la ventanilla, la azafata me pide amablemente que la apague y la guarde. Está bien… ¡ufa!



De un avión a otro avión…

El aterrizaje fue maravilloso. Realmente bello. Sobrevolamos el Mediterráneo, y luego la nave su uso totalmente de lado para dar un giro y dirigirse a El Prat.

Me quedé última para bajar del avión. Voy bien, pero no se en que parte de mi trayecto por la manga de acceso al aeropuerto, me desvió…¡y termino entrando a otro avión!!! Ups…

La azafata en la entrada me dice “Que familia tan numerosa”… jeje… me imagino que no llevaré un cartel de familia numerosa en la frente, así que me doy cuenta que algo no está correcto… y si, tenía que ir para el otro lado. Cuando le explico que lo que quiero es bajar en Barelona, con su amabilidad característica de azafata, me indica la ruta correcta.

Aduana de Barcelona
Ya estoy aquí. Barcelona, Aeropuerto El Prat. Mis valijas no aparecen por la cinta transportadora. Espero no se hayan extraviado. Una mujer viajó con su perro, uno bien pequeñito, que parece que hubiera estado sedado, pero le está pasando el efecto del sedante, porque se ve inquieto y enojado, y su dueña lo regaña… me resulta bastante molesta en medio de todo el caso de las valijas, con muchas personas que como yo, están esperando que aparezca su equipaje, y se demora… se demora… y el perrito gruñe, ladra y llora, y su dueña, hace “psst” “psst”…

Cuando pasé por aduana tenía un seminudo en el estómago, no sé si eran los nervios, o la comida del avión, creo que los nervios…

Bueno…tanto juntar papeles, tanto buscar información, tanto ir a pedir al banco mi situación financiera…y no me piden nada en la aduana. Sólo me preguntaron a que vengo, cuanto tiempo pienso quedarme , si tengo pasaje de regreso y medios económicos para sostenerme… yo digo todo si, si, si, si…” ¡Que disfrute su estancia en España!”...Gracias, gracias… Al fin y al cabo, una papa…

Ya está…¡esa es mi valija!!!!

¿Dónde están?

Salgo con mi equipaje esperando ver a mi hermano y a mi cuñada. No los veo por ningún sitio…ups… Mi celular desde el cual hablaba con ellos desde Buenos Aires,  no me permite llamarlos ahora que estamos en el mismo territorio. Muy extraño. Hablé con Carlitos, que se quedó en Merlo, hace unos minutos, luego con Julián, pero no hay caso, no puedo entablar llamada con Jose e Isa. Bueno, me pongo a ver a mi alrededor, y nada, entre toda la gente, no los veo. Bueno… Al fin reconozco a Isa. Ellos no me vieron salr por la puerta de arivo, y yo no los veía tampoco, pero por suerte nos encontramos… Debo estar mas vieja y gorda de lo que pensaba...ups...



Can Barceló

Luego de la emoción por el reencuentro, salimos del aeropuerto mi hermano, mi cuñada y yo, rumbo a Barcelona, para saludar a mi sobrina que nos esperaba en un bar. Barcelona de noche se parece mucho a los alrededores dela Avenida de Mayo de Buenos Aires, es cierto. Veré si se parece anto alguna vez en que venga de día. Luego partimos para Can Barceló, la macía donde viven Jose e Isa. El lugar es hermoso, aunque de noche no se puede apreciar nada de la montaña ni del bosque. Al llegar, un coro de ladridos de perros que venían del inicio del bosque nos recibió con alegría y atención. Uno solo de los perros se acercó, "la Nana", una perra muy grande y gordota, a la cual le puso el nombre mi mamá según me contó Isa. Can Barceló es una pequeña masía en la montaña. Tiene unos 300 años de construída y cuenta con unas cuantas refacciones hechas por Isa y Jose a fin de mantenerla bien habitable, pero tratando de que no pierda su estilo. Es un lugar muy acojedor. En el interior de la casa nos esperaba otro can, "el Chiqui", que es el único de los perros que tiene derecho a permanecer dentro de la masía.

Bueno, aqui estoy, lejos de Buenos Aires...¿Qué estará haciendo Juli? Ya lo estoy extrañando...