Es jueves 26 de agosto, pleno invierno, las 10.23 de la mañana y hace 22º6 C de temperatura ambiente…¿? Si, se hizo verano en pleno invierno. Desde ayer hace dos días que estamos “encalorados” en agosto. Dicen los meteorólogos que hasta el domingo a la noche vamos a tener que andar en remera, pero que a partir del lunes esperan la mítica tormenta de Santa Rosa, luego de la cual, el invierno vuelve con todo su rigor a hacernos cantar de frío de nuevo…
Bueno, calor aparte, les voy a contar una historia.
La teleoperadora de una gran empresa de servicios de entretenimiento, cumplió años el lunes. Trabajó hasta las 21 hs y de ahí, saló corriendo a su cita mensual con el siquiatra. Llegó al siquiatra por derivación de su psicólogo, al cual la había derivado el centro de asistencia psicológica, al cual la había derivado su médico clínico. En fin, el siquiatra la medicó, le dijo que pruebe las pastas un mes, y que al mes siguiente, justo el día de su cumple, verían la evolución del tratamiento. A ella, los primeros días, le iba muy bien, las últimas dos semanas, el efecto se iba diluyendo, y las crisis de angustia y aceleración se volvían a manifestar, no con tanto ímpetu como antes, pero sí, ahí estaban, con esa sensación fea de tener hormiguitas en el trasero, sin poder quedarse demasiado tiempo quieta, o con ganas de llorar por cualquier cosa. Así que la fecha de su cumple 49, en ves de ir a su casita a celebrar con su familia aunque fuera por una horita antes de irse a dormir, partió desde Saavedra hasta Caballito, a buscar a su Psiquiatra, que la estaba esperando para ver que carazos hacer con esas pastillas…
Casi llega tarde, el colectivo 76 no venía. Llegó, por suerte el colectivero era corredor de fórmula 1 aparentemente, y por suerte no terminamos enroscados en alguna columna, hay que reconocerlo, el tipo iba como en el aire..¡ Ni siquiera se sentía el empedrado!!! Era como si no lo tocara…
Al fin, ella baja agitadísima en la parada de Av Rivadavia, desde allí, a correr 8 cuadras hasta el consultorio. La hora de cita era a las 22, así que ella , 3 minutos antes, llamar al celu del psico unas tres cuadras antes de llegar, para que, en caso de que estuviera por irse, la esperara… Nada, el tipo no contesta, atiende la casilla de mensajes. Ella corta, sigue corriendo y al fin llega en punto ala puerta del edificio donde está el consultorio. Toca timbre en el 4’ B… nada, toca de nuevo… nada… llamar al psico al celu… nada, otra vez la casilla… vuelve a tocar el portero eléctrico… nada…. Decide tocar el timbre del encargado… nada… Ya a esas alturas, la mujer está al borde de un ataque de nervios.
Se prende al timbre del 4’ B cono todo el tiempo de su vida, riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing…. Nada…
Pasan 20 minutos, llama de nuevo al psico, esta vez, deja un mensaje desesperado diciéndole que está en la puerta del edificio, y que tiene cita con él, y que si se olvidó que tenía que atenderla… Mensaje grabado.
Toca timbre de nuevo… nada… Justo sale un hombre del edificio, y ella le pregunta si la deja pasar, que tiene consulta con el médico del 4’ B pero que no la atiende por el portero, que en una de esas está ocupado con algún paciente… el hombre la deja pasar, pero le advierte que salga antes de las 23 hs porque a partir de esa hora se cierra la puerta del edificio con llave y puede quedarse encerrada hasta cualquier hora, hasta que alguien se dignara salir, o amanecerse en el palier del edificio.
Bueno, sube al sensor, llega a la puerta del consultorio, pega la oreja en la puerta y escucha una radio. Toca timbre insistentemente… nada… vuelve a la carga… nada…
Ella se sienta en el piso del palier y se pone a llorar, llena de angustia, llena de abandono.. llena de rabia… Es su cumpleaños, carajo, ¿Qué está haciendo ahí a la noche, sola, intentando que un siquiatra le diga si seguir tomando o no las pastillas de mierda? Vuelve a llamar al celu del doctor.. otra vez la casilla. Deja otro mensaje, diciéndole que no sabe que hacer, que por favor la llame, que tenían consulta esa noche, y que estaba sola en el palier del 4 piso…
Luego, revuelve desesperada la cartera buscando un papel para dejarle una nota por debajo de la puerta. Encuentra una hoja de cuaderno arrugada con algún espacio libre, corta el trozo de papel escribible, y le deja una nota, pidiéndole que por favor la llame.
Vuelve a tocar el timbre, por las dudas… nada… y ya no puede dejar de llorar…
Sube al ascensor, y va a planta baja rogando que nadie haya puesto llave a la puerta del edificio, eran casi las 23 hs. Por suerte estaba abierto… sino, creo que esa es la noche en la cual internan en el neurosiquiátrico a la teleoperadora…
En la calle la noche estaba oscura… Caballito es una mierda de noche, al menos en esa zona… caminó hasta la estación de trenes entre caros de cartoneros y fumadores de marihuana… llorando, las personas la miraban… En la estación, el tren se hizo esperar “¿Qué carajo hago acá?” se preguntaba una y otra vez. Llega el tren, y ella llega llorando hasta Merlo, llamando de tanto en tanto a su hijo, al que le contó lo que había pasado, y que no cesaba de decirle que ese Psico era un hijo de puta… Le pregunta asu hijo si comió, como le dice que no, que la estaba esperando a ella….¡¡¡¡buuuuhhhuuuhhaaaa!!! Otra vez crisis de llanto…¿Qué carajo hago acá que no estoy cenando con mi hijo el día de mi cumple??????, se preguntaba en un gemido que le salía de las entrañas.
Baja en Merlo y compra un pollo cocido en la rotisería de la estación.Espera el 500 que no viene, y el pollo se enfría. Cuando llega a casa, su hijo y una de sus sobrinas l esperaban con una bellísima torta improvisada, hecha con una base de 3 Rodhesias, un alfajor de chocolate, y un conoto de merengue cubierto de chocolate como cima, sobre el cual brillaba una velita rosa de cumpleaños… Los chicos le cantaron el Feliz Cumpleaños…¡Buuuuuhhhuuuuhhaaaaa!!! Ella volvía a llorar de la emoción… Los chicos la contienen, la calman, le dicen que está todo bien… ella entre sollozos les dice que se moría de miedo a la noche sola viajando desde Caballito, que se sentía abandonada por su médico… los chicos la abrazaban… Habían comprado unos snacks y una botella de cerveza para brindar. Ella trozó el pollo, y los chicos prendieron la velita. Luego de soplar la velita tras otro canto de Feliz Cumpleaños, le dieron un regalito, un osito de peluche para el llavero, y…¡Buuuuuhhhuuuuhhaaaaa !!! Otra vez el llanto incontenible…
Comieron pollo y snacks, luego compartieron la torta, brindaron con cerveza, como buenos descendientes de celtas, y ella, muy agradecida con los chicos, muy emocionada, se fue a dormir.
No podía, tenía fantasías de matar a un siquiatra…
Al final se durmió, y a la mañana siguiente tenía los ojos hinchados como ojos de sapo, y seguía llorando.Volvió a llamar al psiquiatra, y la volvió a atender la casilla de mensajes, le dejó otro mensaje pidiéndole que se comunique con ella. (Hasta ahora, nunca le respondió) Llamó a su psicólogo, que le ofreció contención y apoyo. ¡Una buena!, le pidió que llame a la asociación de sicoterapias para informar del caso y que vean que acciones tomar. No se puede dejar a una paciente siquiátrica medicada, sola en medio de la noche a dos horas de viaje hasta su casa.
Ahora le asignaron un nuevo psiquiatra, veremos…
¿A esto tenemos que llegar a causa de una sociedad enferma? ¿Por qué tenemos que vivir en este stress galopante que nos hace olvidar de cosas mínimas e importantes como ser que somos personas que necesitamos cuidados? ¿Por qué tiene que ser tan burocrático el tema de la atención en salud mental? ¿Es que hay que ser poco menos que esquizofrénico o psicópata para que un profesional de la salud mental te tome en serio?
Todo esto se pregunta ella, mientras dosifica sus pastillas que no puede dejar de tomar de golpe porque produciría un síndrome de abstinencia, y que tampoco puede volver a comprar porque no se venden sin receta archivada.
El jueves conocerá a su nuevo Psico, que es una mujer, el miércoles anterior tiene sesión con el psicólogo, un buen tipo, sin duda, vamos a ver que resulta. Por lo pronto, sus 49 pasaron sobre un mar de lágrimas y desamparo…
Pero la vida la recompensa con una familia que la quiere y la apoya, con un hijo que es un sol, y con este calor en medio del invierno, que le hace ver, tras la luz de esos dos soles que las cosas pueden mejorar siempre.
Para nosotr@s que ya no somos viejos... ni tan jovenes. Reflexiones de una cuarentona con muchas ganas de vivir, aunque cueste...
jueves, agosto 27
lunes, agosto 24
Cha´cháááánnnnn... me dieron los 49...

Aquí estoy yo, esta mañana fresca de 24 de agosto de 2009, tomando mate y buscando los centenares de razones que debo tener para festejar que cumplo 49... ups...
Mi hermano José y mi cuñada Isabel, me llamaron anoche desde Gerona, España, para desearme felicidades, allá ya era mi cumple, pero acá, seguía disfrutando de los 48 por cinco horas más... Isa me prometió que iba a hornear un pastel transatlántico y que iban a brindar y prender una velita en mi honor, enmarcados por el bello bosque Geronés que les hace de jardín en la macía. Les pedí fotos, así que cuando las manden, las comparto con todos. O sea que hay un festejo de mi cumple en Catalunya, pero no puedo estar ahí... ya estaré Catalunya, ya estaré...
Mientras tanto, tomo mate en Merlo, van a ser las 9 de la mañana, y dentro de un par de horitas me tengo que subir al colectivo para ir a trabajar. Deberían dar de regalo el día del cumple a los empleados... o pagarlo doble.. o nada..
De entre todas las cosas que tengo para celebrar hoy en mis 49 están, principalmente, mi hijo Julián, mi familia, mis ganas de seguir adelante siempre, mis ganas de cumplir 50...¡¡si! Aunque no lo creas, va a ser todo un desafío. Creo que este año me va a servir para prepararme para los 50. Es cierto que precisamente el año que empiezo a vivr hoy es el 50, que acabo de terminar de vivir el 49, pero claro, solemos ver las cosas al revés como para sentir que no son tantos los años, o que no se pasan tan rápido.
Como sea, me deseo un feliz ilusorio fin de 48, real fin de 49, e inicio de 50, sé que me lo merezco ¿no?
Besos y abrazos a todos
miércoles, agosto 12
¿Dónde fue esa chica? ¡Aquí estáááá!!!! (All you need is love)
Después de mucho decirte a vos misma que eras una superada, que estabas más allá de todo, y que pin y que pan, un día me te das cuenta de que en realidad te habías perdido de vista.
Miraste a tu alrededor, y viste como si fuera la primera vez, tu casa medio desordenada, tu ropa super común, tu jardín con más yuyos de los que a tu mamá le hubiera gustado ver… no un jardín de revista Garden precisamente. La heladera con productos Light, las sopas rápidas sin sal en la alacena. Una cartera llena de boletos de colectivo, papelitos de propagandas, recordatorios para que no te pases por alto de cosas que de todas maneras te olvidaste de hacer… Y una cara en el espejo que de repente te mostró unos ojos cansados y unas arrugas…ups…¿Cuánto hace que están ahí esas arrugas?... De repente, es como si hubieran brotado solas, en algún instante de la nada…Pero ahí están…
Entonces, abrís una cajita que tenés con fotos y cosas de antes, y encontrás algunos poemas que escribías, algunos dibujos que hacías… ves las fotos de aquel mueble que remodelaste a puro bricolage, acrílicos y stencil. Hay otra foto, de cuando tenías 18, delgada, pelo largo vestido con una exagerada capelina blanca con un par de flores amarillas , pollera en batik de tonos violáceos hasta el piso, una camisola de bambula blanca bordada , con el símbolo de la paz colgando de una gruesa cinta sobre el pecho…eran los 70, y a vos te seguían gustando más los sesenta, aunque entonces eras muy chica, pero no importaba. Eras una pequeña hippie burguesa, viviendo en casa de mami y papi, vestida así, leyendo a Rimbaud, Beaudelaire, Cendrars y Apollinaire tomando café en el bar La Paz de Avenida Corrientes, como si fuera un café de Montmatre, escuchando a Pink Floyd, Yes, King Crimsom, Frank Zappa…haciendo teatro independiente, estudiando algo de filosofía, algo de psicología, algo de letras… mucho de nada…
Se te llenan los ojos de lágrimas, y te preguntás, a dónde fue esa chica. ¿Qué pasó? ¿Dónde se metió? ¿En qué esquina de la selva urbana se quedó enredada en algún matorral de malas experiencias entrelazada en un progreso regresista?
Entonces te das cuenta que la chica que te mira desde la foto, más allá de su sonrisa fácil y estática de hace treinta años, está triste, que te la olvidaste en esa cajita, junto con todos sus sueños e ideales. Y con esa misma sonrisa te está reprochando un largo par de cosas…. Mirás de nuevo alrededor tuyo, y ves que tenés muchísimas mas cosas que ella, te compraste todo lo que tu salario te permitió adquirir, comës cosas que comprás en cajitas para preparar rápido, te vestís como mas o menos se visten los demás, escuchas lo que te pasan en la radio o en la tele… la chica no tenia catv, vos si… la chica no miraba TN, leía los diarios, no usaba Internet, se iba a La Paz y a los talleres literarios a compartir largas veladas de libros, charlas políticas y sociales (en voz bajita, porque eran tiempos complicados) y poesías…
Ya no sé si te quedaría muy bien salir con esas bambulas y capelina, pero entonces te das cuenta, que esa es parte de la ropa de tu alma, que ahora anda desnuda, apenas cubierta con etiquetas de shopping…
¡Dale! Date un respiro y salí a pasear con tu adolescente interna, seguro que se pone contenta, te hace recordar un par de cosas, y te permite volver a usar esa sonrisa fascinante que le dice a todo el mundo “All you need is love”
Animate, en una de esas, hasta te llegas a dar cuenta de que no estabas tan superada, y ¿querés que te cuente algo? Ese, es el primer paso para mejorar tu existencia que te parecía perfecta, y empezás a saber el verdadero porqué de tu necesidad de ir a terapia... ya que estás, en una de esas, te ahorrás algunas sesiones...

¿Dónde fue esa chica? ¡Aquí estáááá!!!! (All you need is love) by Yayi Brenlle is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Argentina License.
Based on a work at 40yalgomas.blogspot.com.
Miraste a tu alrededor, y viste como si fuera la primera vez, tu casa medio desordenada, tu ropa super común, tu jardín con más yuyos de los que a tu mamá le hubiera gustado ver… no un jardín de revista Garden precisamente. La heladera con productos Light, las sopas rápidas sin sal en la alacena. Una cartera llena de boletos de colectivo, papelitos de propagandas, recordatorios para que no te pases por alto de cosas que de todas maneras te olvidaste de hacer… Y una cara en el espejo que de repente te mostró unos ojos cansados y unas arrugas…ups…¿Cuánto hace que están ahí esas arrugas?... De repente, es como si hubieran brotado solas, en algún instante de la nada…Pero ahí están…
Entonces, abrís una cajita que tenés con fotos y cosas de antes, y encontrás algunos poemas que escribías, algunos dibujos que hacías… ves las fotos de aquel mueble que remodelaste a puro bricolage, acrílicos y stencil. Hay otra foto, de cuando tenías 18, delgada, pelo largo vestido con una exagerada capelina blanca con un par de flores amarillas , pollera en batik de tonos violáceos hasta el piso, una camisola de bambula blanca bordada , con el símbolo de la paz colgando de una gruesa cinta sobre el pecho…eran los 70, y a vos te seguían gustando más los sesenta, aunque entonces eras muy chica, pero no importaba. Eras una pequeña hippie burguesa, viviendo en casa de mami y papi, vestida así, leyendo a Rimbaud, Beaudelaire, Cendrars y Apollinaire tomando café en el bar La Paz de Avenida Corrientes, como si fuera un café de Montmatre, escuchando a Pink Floyd, Yes, King Crimsom, Frank Zappa…haciendo teatro independiente, estudiando algo de filosofía, algo de psicología, algo de letras… mucho de nada…
Se te llenan los ojos de lágrimas, y te preguntás, a dónde fue esa chica. ¿Qué pasó? ¿Dónde se metió? ¿En qué esquina de la selva urbana se quedó enredada en algún matorral de malas experiencias entrelazada en un progreso regresista?
Entonces te das cuenta que la chica que te mira desde la foto, más allá de su sonrisa fácil y estática de hace treinta años, está triste, que te la olvidaste en esa cajita, junto con todos sus sueños e ideales. Y con esa misma sonrisa te está reprochando un largo par de cosas…. Mirás de nuevo alrededor tuyo, y ves que tenés muchísimas mas cosas que ella, te compraste todo lo que tu salario te permitió adquirir, comës cosas que comprás en cajitas para preparar rápido, te vestís como mas o menos se visten los demás, escuchas lo que te pasan en la radio o en la tele… la chica no tenia catv, vos si… la chica no miraba TN, leía los diarios, no usaba Internet, se iba a La Paz y a los talleres literarios a compartir largas veladas de libros, charlas políticas y sociales (en voz bajita, porque eran tiempos complicados) y poesías…
Ya no sé si te quedaría muy bien salir con esas bambulas y capelina, pero entonces te das cuenta, que esa es parte de la ropa de tu alma, que ahora anda desnuda, apenas cubierta con etiquetas de shopping…
¡Dale! Date un respiro y salí a pasear con tu adolescente interna, seguro que se pone contenta, te hace recordar un par de cosas, y te permite volver a usar esa sonrisa fascinante que le dice a todo el mundo “All you need is love”
Animate, en una de esas, hasta te llegas a dar cuenta de que no estabas tan superada, y ¿querés que te cuente algo? Ese, es el primer paso para mejorar tu existencia que te parecía perfecta, y empezás a saber el verdadero porqué de tu necesidad de ir a terapia... ya que estás, en una de esas, te ahorrás algunas sesiones...

¿Dónde fue esa chica? ¡Aquí estáááá!!!! (All you need is love) by Yayi Brenlle is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Argentina License.
Based on a work at 40yalgomas.blogspot.com.
martes, agosto 11
¡¡¡Es la hora es la hora!!! Es la hora de...¿?
Xuxa habría cantado, es la hora de jugar... Estaría bueno, pero son pasadas las 11:30 horas, y ya me estoy yendo al trabajo. Así que no es la hora precisamente de ponerme a saltar y cantar con las Paquitas.
Ayer algunas de mis personas más allegadas y queridas me comentaron que les gustó la idea del blog. Me alegro, a mi también. Mi amiguita Pola me dijo que si se animaba a escribir algo, me lo mandaba para que lo publique. ¡Vamos Pola todavíííííaaaa!!! Si, dale Pola, mandame algo, que vos estás más de una década más abajo que yo, y está bueno que tengamos puntos de vista con espacios de tiempo de edad.
El tiempo, que cosa terrible... un invento maquiavélico sin duda alguna. Cuando entré en los veinte años, me empecé a interesar por el tema de la física cuántica, y me encantó el hecho de que el tiempo lineal en realidad: ¡No existe!.... Buenísimo. Eso sí, cómo implementar el hecho en la vida cotidiana se hace un tanto difícil y fastidioso... Esa cosa de saber que mientras escribo esto, estoy pariendo a mi hijo, mientras atiendo clientes en el call, como un asado con amigos, veo la tele y estudio en la secundaria y en la primaria... bueno... ¿Alguien leyó a Gurdjieff y Ouspensky y El Cuarto Camino? Yo lo habré leído como a los 19, y me a-lu-ci-nó. Empecé a analizar todos los "deja vou" que sentía a diario, me frenaba a pensar en cada cosa que hacía y cada palabra que decía, midiendo una posible repercusión en el espacio-tiempo... Pasaron los años, y los "deja-vou" siguieron, obviamente, y la idea del tiempo circular empezó como a asfixiarme un poquito... Entonces, decidí una cosa... Me importa un rábano que el tiempo sea circular, o que no sea lineal, o que no exista, o que no haya camino delante de mis pies sino el que yo misma voy creando al caminar... nada... Hoy, vivo. Trato de ser lo menos posible una esclava del reloj (a veces no lo logro, como ahora...ufff...)Entonces, intento ser lo más feliz que pueda...
Ayer algunas de mis personas más allegadas y queridas me comentaron que les gustó la idea del blog. Me alegro, a mi también. Mi amiguita Pola me dijo que si se animaba a escribir algo, me lo mandaba para que lo publique. ¡Vamos Pola todavíííííaaaa!!! Si, dale Pola, mandame algo, que vos estás más de una década más abajo que yo, y está bueno que tengamos puntos de vista con espacios de tiempo de edad.
El tiempo, que cosa terrible... un invento maquiavélico sin duda alguna. Cuando entré en los veinte años, me empecé a interesar por el tema de la física cuántica, y me encantó el hecho de que el tiempo lineal en realidad: ¡No existe!.... Buenísimo. Eso sí, cómo implementar el hecho en la vida cotidiana se hace un tanto difícil y fastidioso... Esa cosa de saber que mientras escribo esto, estoy pariendo a mi hijo, mientras atiendo clientes en el call, como un asado con amigos, veo la tele y estudio en la secundaria y en la primaria... bueno... ¿Alguien leyó a Gurdjieff y Ouspensky y El Cuarto Camino? Yo lo habré leído como a los 19, y me a-lu-ci-nó. Empecé a analizar todos los "deja vou" que sentía a diario, me frenaba a pensar en cada cosa que hacía y cada palabra que decía, midiendo una posible repercusión en el espacio-tiempo... Pasaron los años, y los "deja-vou" siguieron, obviamente, y la idea del tiempo circular empezó como a asfixiarme un poquito... Entonces, decidí una cosa... Me importa un rábano que el tiempo sea circular, o que no sea lineal, o que no exista, o que no haya camino delante de mis pies sino el que yo misma voy creando al caminar... nada... Hoy, vivo. Trato de ser lo menos posible una esclava del reloj (a veces no lo logro, como ahora...ufff...)Entonces, intento ser lo más feliz que pueda...
domingo, agosto 9
Como ser humana y no morir en el intento
Una se despierta por las mañanas, abre los ojos y la luz entra por la ventana recordándote que la gente normal vive de día...
Una se pregunta porqué... Cuando era joven vivía más de noche que de día, y la verdad te digo, me gustaría que siguiera así la cosa. Siempre fui nocturna: me gusta ver películas por la noche, estudiar... salir a caminar bajo la luna... visitar gente tan mal habituada como yo...
Siempre me había parecido que esa cosa de levantarse con el sol era patrimonio exclusivo de las gallinas y otros animalillos de corral. Bueno, pasan los años, y te das cuenta de que el resto de la sociedad está desquiciada, y vive exactamente al revés de tu ritmo... primero te da una terrible desesperación... después intentás vivir sin dormir, lo cual termina siendo bastante engorroso a la hora de haber pasado varios días y tener que seguir trabajando, estudiando y ocupándote de tu casa. De últimas, con alguna amarga resignación, desistís de tus hábitos nocturnos, al menos de lunes a viernes, y emprendés tu vida cuando los gallos cantan, cada mañana, viendo la luz filtrarse por la ventana...
Suplicio seguro, el despertador que repite y repite, aunque lo pares... y vuelve a sonar... ¡y dale! Bueno, hay que ponerse en pie...
Es invierno, y hace frío... las cobijas están buenísimas, pero dale... hay que empezar.
Te vas a la cocina, ponés la pava en el fuego, entrás al baño, te mirás la cara de que ganas de seguir durmiendo que te devuelve el espejo , y sin más, le plantás una sonrisa a esa cosa con dos ojos entrecerrados que te miran tras el cristal plateado...¡Vamos, energía!!! A lavarse la cara. Que fría sale el agua, caranchos...
Te gustaría empezar el día haciendo gimnasia... pero no... Ya bastante con levantarte...
En la cocina el agua está caliente, preparas el café, despertás a tu hijo que ronca plácidamente, toman el desayuno,... a veces charlan graciosamente y a veces... bueno, nadie es perfecto, y una madre de más de 40 tampoco, y un hijo adolescente, menos... Pero bueno, nos queremos mucho y los dos tenemos el mismo problema: Nos encantaría vivir de noche... Tal vez suene un poco vampírico, pero la verdad... ¿No es linda la noche?
En fin. Tu hijo se va a trabajar. Te ponés a arreglar un poco la casa, mirás tus emails, te reís con algunos y otros te dan ganas de quemar la PC... las cadenas te desesperan... tus amigos lo saben y te las siguen mandando... cuernos...
Salís a hacer las compras. La dueña del minisuper de la esquina siempre con cara de que le queda la bombacha demasiado ajustada te dice "no hay monedas, pagame justo o dame treinta centavos", y claro, si no tenés, te encaja algún caramelo vencido o alguna cosa que no te sirve para nada más que para justificar que ella no está dispuesta a perder su ganancia...
Preparás la comida, empezás a acicalarte para ir al trabajo, comés a las apuradas, lo llamás a tu hijo para avisarle que cuando llegue tiene el almuerzo dentro del horno o en la heladera, según lo que sea, comés rápido y te vas a trabajar.
Esperás el colectivo 500, no viene... cuando aparece uno a la distancia, te das cuenta que vienen tres uno tras del otro...jiji... no para ninguno de los tres... ¡jo-der!
Al fin, aparece otro, lleno hasta el parabrisas, subís como podés... la máquina no te acepta las monedas... insistís, insistís... al final un buen gesto del chofer que te dice "no importa señora, pase igual"... Bueno, eso te reconcilia con la línea de colectivos, hay gente buena en el mundo todavía...
Llegas a la estación de Merlo... pasás directamente porque cada mes pagás el abono completo, lo que te evita hacer media hora de cola para sacar el pasaje, pero que no te evita que hayas pagado al divino cuete los días que los trenes no funcionan por variopintas razones...
El andén está lleno de personas con caras de desesperación... hace más de media hora que el tren no viene... ¿No se supone que hay un servicio cada diez minutos...? Bueno, al fin llega, y te suben a tren a empujones, mientras los que quieren bajar tratan de bajarte a empujones también... mmm... Al final te acomodan en medio del vagón, y así como entraste, te quedás, porque no podés mover ni una pestaña... Bueno, bueno, bueno.... hay algunos que logran moverse... ¡los que la remil!!!! No sabés como pero inevitablemente una mano termina tocándote el trasero... y vos, sin poder correrte para ningún lado, intentando darte vuelta para ver quien está violándote en público, y nada, no podés... que bárbaro, es increíble el entrenamiento que tiene esta gente... Refunfuñás, te agitás para un lado y otro, levantás la cabeza, pisoteás unos pies, esperando que alguno de ellos sea el que le corresponde a la mano invasora... Llegás a Morón, ahí bajan bastantes personas... bueno, el de la mano parece que se bajó, o que al menos encontró otro traste mejor que el mío... en fin... Pero así como bajan... suben... y va de nuevo... el tren hasta el techo,...
¡¡¡¡Liniers!!! Te bajás... te bajan... ojo, tenés que tener cuidado de que no te quieran volver a subir los que estaban esperando el tren en el andén... ¡hurra! Lo lograste... te vas a tomar el colectivo para ir a Saavedra... esperás... esperás... ¡Ahí viene!!! El chofer está apurado, así que agarrate fuerte porque te podés caer... va por General Paz como una exhalación... El tipo, me parece que se cree que está manejando una moto... zig zag, zig zag, zig zag... No se cómo, pero llegás a la parada y... ¡No te para!!! ¡¡¡¡Por más que tocaste timbre no te para!!!!! Te vas al lado del chofer y le preguntás por qué no te paró, y te dice "Por el momento esa parada no se hace porque están arreglando Donado".... jo-der... Te lleva hasta pasando el nuevo Shopping de Gral Paz y Panamericana, y vos, bajás y te vas caminando más de quince cuadras para llegar al trabajo... en fin... Hay que ponerle onda al día... te sonreís, te prendés un pucho y vas fumando por el camino...
Llegás justo al trabajo a tiempo para loguearte en tu PC y empezar a escuchar quejas de clientes... Hay clientes que están tan cansados de escuchar máquinas que los atienden cuando llaman a una empresa de servicios, que cuando logran hablar con una operadora... ¡uffff!!! Te puedo asegurar que se desquitan de verdad... y bueno, vos sabés que no es tu culpa, pero igual tenés que ir a terapia, porque después de más de veinte puteadas diarias, la cabeza te queda como quemadita... Cuando salís del trabajo, lo mismo pero a la inversa, el colectivo a Liniers, el tren a Merlo, el 500 hasta casa... y la gente con cara de manada cansada y desesperada, y te pisan, y te empujan y te dan ganas de gritar... y te das cuenta que es una verdadera jungla, una puta jungla y que todos somos una especie de animales rabiosos tratando de sobrevivir a los dictados del maldito reloj. Entonces, te das cuenta por qué tenés que levantarte cuando sale el sol... te das cuenta que al final no sos tan diferente a las gallinas y los otros animalitos de corral... y te rebelás, y decís ¡¡¡NOOOOOO! Yo voy a seguir siendo humana... llegás a casa, comés algo con tu hijo y.... ¿Sabés qué? en vez de acostarte, te ponés a ver películas en la tele, y decidís ver lo que sea hasta la madrugada, porque sí, porque querés ser libre y humana de alguna manera diferente.... y claro... se te cierran los ojos... y bueno, te terminás durmiendo y...
Suena el despertador, la tele quedó encendida, y ves la luz que se filtra por la ventana...carajo... otra vez sopa.

Como ser humana y no morir en el intento by Yayi Brenlle is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Argentina License.
Based on a work at 40yalgomas.blogspot.com.
Una se pregunta porqué... Cuando era joven vivía más de noche que de día, y la verdad te digo, me gustaría que siguiera así la cosa. Siempre fui nocturna: me gusta ver películas por la noche, estudiar... salir a caminar bajo la luna... visitar gente tan mal habituada como yo...
Siempre me había parecido que esa cosa de levantarse con el sol era patrimonio exclusivo de las gallinas y otros animalillos de corral. Bueno, pasan los años, y te das cuenta de que el resto de la sociedad está desquiciada, y vive exactamente al revés de tu ritmo... primero te da una terrible desesperación... después intentás vivir sin dormir, lo cual termina siendo bastante engorroso a la hora de haber pasado varios días y tener que seguir trabajando, estudiando y ocupándote de tu casa. De últimas, con alguna amarga resignación, desistís de tus hábitos nocturnos, al menos de lunes a viernes, y emprendés tu vida cuando los gallos cantan, cada mañana, viendo la luz filtrarse por la ventana...
Suplicio seguro, el despertador que repite y repite, aunque lo pares... y vuelve a sonar... ¡y dale! Bueno, hay que ponerse en pie...
Es invierno, y hace frío... las cobijas están buenísimas, pero dale... hay que empezar.
Te vas a la cocina, ponés la pava en el fuego, entrás al baño, te mirás la cara de que ganas de seguir durmiendo que te devuelve el espejo , y sin más, le plantás una sonrisa a esa cosa con dos ojos entrecerrados que te miran tras el cristal plateado...¡Vamos, energía!!! A lavarse la cara. Que fría sale el agua, caranchos...
Te gustaría empezar el día haciendo gimnasia... pero no... Ya bastante con levantarte...
En la cocina el agua está caliente, preparas el café, despertás a tu hijo que ronca plácidamente, toman el desayuno,... a veces charlan graciosamente y a veces... bueno, nadie es perfecto, y una madre de más de 40 tampoco, y un hijo adolescente, menos... Pero bueno, nos queremos mucho y los dos tenemos el mismo problema: Nos encantaría vivir de noche... Tal vez suene un poco vampírico, pero la verdad... ¿No es linda la noche?
En fin. Tu hijo se va a trabajar. Te ponés a arreglar un poco la casa, mirás tus emails, te reís con algunos y otros te dan ganas de quemar la PC... las cadenas te desesperan... tus amigos lo saben y te las siguen mandando... cuernos...
Salís a hacer las compras. La dueña del minisuper de la esquina siempre con cara de que le queda la bombacha demasiado ajustada te dice "no hay monedas, pagame justo o dame treinta centavos", y claro, si no tenés, te encaja algún caramelo vencido o alguna cosa que no te sirve para nada más que para justificar que ella no está dispuesta a perder su ganancia...
Preparás la comida, empezás a acicalarte para ir al trabajo, comés a las apuradas, lo llamás a tu hijo para avisarle que cuando llegue tiene el almuerzo dentro del horno o en la heladera, según lo que sea, comés rápido y te vas a trabajar.
Esperás el colectivo 500, no viene... cuando aparece uno a la distancia, te das cuenta que vienen tres uno tras del otro...jiji... no para ninguno de los tres... ¡jo-der!
Al fin, aparece otro, lleno hasta el parabrisas, subís como podés... la máquina no te acepta las monedas... insistís, insistís... al final un buen gesto del chofer que te dice "no importa señora, pase igual"... Bueno, eso te reconcilia con la línea de colectivos, hay gente buena en el mundo todavía...
Llegas a la estación de Merlo... pasás directamente porque cada mes pagás el abono completo, lo que te evita hacer media hora de cola para sacar el pasaje, pero que no te evita que hayas pagado al divino cuete los días que los trenes no funcionan por variopintas razones...
El andén está lleno de personas con caras de desesperación... hace más de media hora que el tren no viene... ¿No se supone que hay un servicio cada diez minutos...? Bueno, al fin llega, y te suben a tren a empujones, mientras los que quieren bajar tratan de bajarte a empujones también... mmm... Al final te acomodan en medio del vagón, y así como entraste, te quedás, porque no podés mover ni una pestaña... Bueno, bueno, bueno.... hay algunos que logran moverse... ¡los que la remil!!!! No sabés como pero inevitablemente una mano termina tocándote el trasero... y vos, sin poder correrte para ningún lado, intentando darte vuelta para ver quien está violándote en público, y nada, no podés... que bárbaro, es increíble el entrenamiento que tiene esta gente... Refunfuñás, te agitás para un lado y otro, levantás la cabeza, pisoteás unos pies, esperando que alguno de ellos sea el que le corresponde a la mano invasora... Llegás a Morón, ahí bajan bastantes personas... bueno, el de la mano parece que se bajó, o que al menos encontró otro traste mejor que el mío... en fin... Pero así como bajan... suben... y va de nuevo... el tren hasta el techo,...
¡¡¡¡Liniers!!! Te bajás... te bajan... ojo, tenés que tener cuidado de que no te quieran volver a subir los que estaban esperando el tren en el andén... ¡hurra! Lo lograste... te vas a tomar el colectivo para ir a Saavedra... esperás... esperás... ¡Ahí viene!!! El chofer está apurado, así que agarrate fuerte porque te podés caer... va por General Paz como una exhalación... El tipo, me parece que se cree que está manejando una moto... zig zag, zig zag, zig zag... No se cómo, pero llegás a la parada y... ¡No te para!!! ¡¡¡¡Por más que tocaste timbre no te para!!!!! Te vas al lado del chofer y le preguntás por qué no te paró, y te dice "Por el momento esa parada no se hace porque están arreglando Donado".... jo-der... Te lleva hasta pasando el nuevo Shopping de Gral Paz y Panamericana, y vos, bajás y te vas caminando más de quince cuadras para llegar al trabajo... en fin... Hay que ponerle onda al día... te sonreís, te prendés un pucho y vas fumando por el camino...
Llegás justo al trabajo a tiempo para loguearte en tu PC y empezar a escuchar quejas de clientes... Hay clientes que están tan cansados de escuchar máquinas que los atienden cuando llaman a una empresa de servicios, que cuando logran hablar con una operadora... ¡uffff!!! Te puedo asegurar que se desquitan de verdad... y bueno, vos sabés que no es tu culpa, pero igual tenés que ir a terapia, porque después de más de veinte puteadas diarias, la cabeza te queda como quemadita... Cuando salís del trabajo, lo mismo pero a la inversa, el colectivo a Liniers, el tren a Merlo, el 500 hasta casa... y la gente con cara de manada cansada y desesperada, y te pisan, y te empujan y te dan ganas de gritar... y te das cuenta que es una verdadera jungla, una puta jungla y que todos somos una especie de animales rabiosos tratando de sobrevivir a los dictados del maldito reloj. Entonces, te das cuenta por qué tenés que levantarte cuando sale el sol... te das cuenta que al final no sos tan diferente a las gallinas y los otros animalitos de corral... y te rebelás, y decís ¡¡¡NOOOOOO! Yo voy a seguir siendo humana... llegás a casa, comés algo con tu hijo y.... ¿Sabés qué? en vez de acostarte, te ponés a ver películas en la tele, y decidís ver lo que sea hasta la madrugada, porque sí, porque querés ser libre y humana de alguna manera diferente.... y claro... se te cierran los ojos... y bueno, te terminás durmiendo y...
Suena el despertador, la tele quedó encendida, y ves la luz que se filtra por la ventana...carajo... otra vez sopa.

Como ser humana y no morir en el intento by Yayi Brenlle is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Argentina License.
Based on a work at 40yalgomas.blogspot.com.
Time goes bye...
Y si... los años van pasando, una se queda con esa mirada de Ingrid Bergman... y los años siguen pasando... y una...¡¡¡¡No se da cuenta!!!!!!
Ups... no... no... no.... Cuando me preguntan la edad, me causa gracia decir que pasé los cuarenta... es que...¡Me siento genial!!!!!
Bueno...bueno... es verdad, tuve mis crisis, tampoco vayas a pensar que soy una superada total, ni Jane Fonda, ni Catherine Fullop... ni mucho menos Nacha Guevara... Soy
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
